Construido en 1977 al borde del rio Gállego rodeado de una frondosa arboleda y en plena huerta zufariense. Dispone de una amplia piscina (este verano cerrada por reformas) con zonas ajardinadas, para que la estancia resulte relajante y agradable. Su cocina, selecta y variada, y su bodega bien surtida, son indispensables para los amantes de la buena mesa. Dispone de wifi en todo su entorno.